domingo, 10 de julio de 2011

Mi error favorito

Me gusta contemplarte cuando duermes.
El sol de madrugada entrando por las ventanas mientras yo me arrepiento una vez más de haberte invitado a pasar, de esos tequilas de más, de que vuelvas a estar envuelto entre mis sábanas; un adonis de túnica blanca que parece rejuvenecer aún más al entregarse a los dulces brazos de Morfeo.
Despegas levemente los labios. Murmuras. Sé que aún duermes, pues he tenido tiempo de sobra para aprender como todos y cada uno de tus músculos se relajan cuando caes en la inconsciencia. Sin embargo, también sé que tu subconsciente es más sincero que tú mismo, y por eso me estremezco de placer cuando suspiras esas dos palabras.
Te quiero. Te quiero y me arrepiento de nuevo. Te quiero y siento ganas de correr y no volver a mirar atrás. Te quiero, y han sido demasiados años. Demasiado tiempo hasta ser capaces de reconocernos que nos estábamos equivocando. Que nos equivocaremos siempre.

¿Sabes? Siempre fuiste mi error favorito.

miércoles, 22 de junio de 2011

And I miss you

El caramelo termina de derretirse en mi lengua, del mismo modo que antes acostumbraban a fundirse tus labios sobre mi boca, con un regusto dulce que pasado un tiempo se vuelve amargo.

Y aquí estoy, con la amargura incrustada al paladar, en el mismo y único sitio en el que tú, curiosamente, tenías escondidas las cosquillas. Pensando en lo mucho que me divertía acariciarlo con la punta de mi lengua, delicadamente, deleitándome con tus risas ahogadas y el color rosado que se apoderaba de tus mejilllas.

Me gustaría volver a contemplarlo; tus suaves pómulos, el rojo de tu boca, la blancura de tus dientes. Querría ver de nuevo la hierba brillante en tus ojos. Porque, desde que te has ido, siento que todo ha perdido el color.
Sí, Cristina, no solo te has llevado mi corazón. Me has robado hasta el arco iris.